Relato
Estaba amaneciendo, y las olas chocaban con los barcos, los soldados iban ocultos o tapados con ropas negras para que el brillo de las armaduras no advirtiera al enemigo.
Al cabo de un rato se podía ver el puerto improvisado del enemigo en la playa. Daramir dió orden de avanzar más lento, y que los hombres se prepararan para asaltar esa playa.
Los barcos ya estaban entrando en el puerto, el centinela los vio pero no vio nada sospechoso, los barcos entraron en la arena, y de pronto se oyó un grito ahogado proveniente del centinela que estaba atravesado con una flecha, los guerreros de gondor ya habían desembarcado y los haradrims y corsarios ya habían dado alarma y la mayor parte de las tropas enemigas se dirigieron al puerto dejando poca vigilancia al otro lado del campamento.
 

Estaba amaneciendo, y las olas chocaban con los barcos, los soldados iban ocultos o tapados con ropas negras para que el brillo de las armaduras no advirtiera al enemigo.
Al cabo de un rato se podía ver el puerto improvisado del enemigo en la playa. Daramir dió orden de avanzar más lento, y que los hombres se prepararan para asaltar esa playa.
Los barcos ya estaban entrando en el puerto, el centinela los vi pero no vi nada sospechoso, los barcos entraron en la arena, y de pronto se oyó un grito ahogado proveniente del centinela que estaba atravesado con una flecha, los guerreros de gondor ya habían desembarcado y los haradrims y corsarios ya habían dado alarma y la mayor parte de las tropas enemigas se dirigieron al puerto dejando poca vigilancia al otro lado del campamento.

Daramir avanzaba al frente matando sureños y corsarios y de pronto se oyó a lo lejos el sonido de un clara trompeta que anunciaba la llegada de los refuerzos gondorianos. Los caballeros de Gondor atravesaron el camino principal del campamento acabando con los enemigos en su camino, Daremir iba a la cabeza junto con Beregard, mientras que Demriod y otros capitanes iban con la infantería acabando con los enemigos que sobrevivían a la carga de caballería.

Daremir iba rápido hacia el puerto, sabía que su hermano necesitaba refuerzos o moriría allí, a la vez Daramir se dirigía hacia el centro del pueblo para encontrarse con sus camaradas, pero de pronto el caballo de Daremir cayó al suelo por una flecha, este rodó un poco por el suelo y se levanto rápido, asesto algunas estocadas y bloqueó golpes del enemigo pero de repente notó como una hoja afilada le cortaba el brazo con precisión entre las placas protectoras del brazo y el antebrazo, se giro rápido y vio a un hombre encapuchado al que solo se le veían unos ojos oscuros, que con un rápido movimiento cambio el cuchillo de mano y paso el filo por el cuello de Daremir degollándolo.
En ese momento Daremir estaba muy cerca y pudo ver como ese hombre asesinaba a su hermano, la ira se apodero de el, y avanzaba muy rápido y con destreza hacia el asesino de su hermano pero este escapaba rápido al notar que si ejercito no duraría mucho mas, Daramir no pudo encontrarlo, la batalla acabo y Demriod encontró a Daramir abrazado al cuerpo de su hermano y llorando.

-Tranquilo muchacho, la frontera se ha cobrado muchas vidas, pero no en vano, tu hermano a muerto con honor, defendiendo su hogar, piensa en estas palabras.

Pero Daramir, solo sentía odio y desesperación, ahora estaba solo, era el último de su familia, y solo pensaba en venganza. Pero estos sentimientos pusieron su vida en peligro varias veces, en las batallas era muy impulsivo y temerario y esto hacia también peligrar al resto del ejercito. Por eso Beregard  informo de esta actitud a Minas Tirith y recibió una carta con instrucciones para Daramir. Beregard lo llamo para comentárselo:

-Daramir tu actitud en las batallas esta poniendo en peligro las tropas y la frontera, te arriesgas demasiado, pones en demasiado peligro a tus hombres, eres imprudente…

-Pero ganamos las batallas, mantenemos a raya a los sureños.

-¡¡Déjame acabar!! he informado de tu actitud y se te envían ordenes de volver a Minas Tirith, allí se decidirá tu destino. Es una pena perderte Daramir pero desde el día en el que mataron a tu hermano no eres el mismo.

-¡¡¡No meta a mi hermano en esto!!! no tiene nada que ver.

-Partes mañana al amanecer, puede retirarse capitán.

Daramir se paso la noche en vela, Demriod paso a verlo:

-Muchacho te echare de menos por aquí, es una pena que te vallas, pero no te preocupes te enviaran a otro lugar mejor que este, yo he perdido también aquí a muchos amigos y me alegro de que tu no seas otro de esos, algún día nos volveremos a ver, te enviare algún mensaje para ver como te va, cuídate Daramir.

-Gracias Demriod, as sido un buen compañero.

-¡¡Jajajaja!! bueno bebamos y brindemos por esta ultima noche jajajajaja.

A la mañana siguiente Daramir partió y al pasar la primera colina y miro hacia atrás y vio por ultima vez la frontera.



Capitulo 3: Han herido al capitán...

La noche era muy oscura, la luz de la luna se filtraba por diminutos huecos entre las nubes. Pero de pronto una sombra se movió entre las ruinas, andaba deprisa pero en el mayor silencio posible. Se adentro en un edificio, al fondo de este se distinguía una pequeña luz, la luz provenía de una hoguera en la que estaban algunas personas sentadas alrededor y había otra más en una esquina en la oscuridad a la que casi no se distinguía.
La sombra se acerco a la hoguera y mientras lo hacia un hombre de los que estaban junto a la hoguera desvaino un poco su espada:

-¿Quién va? –dijo el hombre

-Tranquilo, soy Damred- respondió la sombra quitándose la capucha, descubriendo su rostro y acercándose a la luz para que le vieran.

-Que ocurre-le dijo otra vez el hombre

-Parece que los orcos se retiran, he visto algunas antorchas dirigiéndose hacia el este, además de oír numerosos gritos, no son precisamente muy cuidadosos, parece que nos han perdido, ¿Qué hacemos capitán?- dijo Damred dirigiéndose a la figura que se hallaba fuera de la luz de la hoguera.

-Es nuestra oportunidad, avisa a los demás, que recojan las cosas cruzaremos el puente ahora mismo- dijo la figura

-De acuerdo Daramir- dijo Cerion el hombre que había hablado con Damred.

Al rato ocho hombres cubiertos con capas para no dejar ver el brillo del metal de sus armaduras o empuñaduras de las espadas, avanzaban con cuidad entre las ruinas, acercándose al puente norte de Osgiliath.
Damred y sus otros dos compañeros iban mas adelantados rastreando la zona por si había enemigos cerca, habían venido de Ithilien hace dos meses, cuando vinieron eran diez mas, pero sus compañeros habían caído, los mando el capitán Faramir para reforzar un poco las líneas de las compañías de Osgiliath. Cerion iba cerca de Daramir, el era el hombre de mas confianza que tenia Daramir, si Daramir faltaba Cerion se ocupaba de la compañía era una especie de subcapitan.

Al rato llegaron al puente, ya estaba amaneciendo, pronto llegarían al campamento. Cuando lo hicieron se encontraron un panorama que no esperaban, además del resto de su compañía estaba también parte de la 12ª compañía de osgiliath con el capitán Belgar.
En cuanto este vio a Daramir se acerco a el y le dio con el puño en la cara.

- Menudo recibimiento- dijo Daramir

-¡¡¡No te mereces otra cosa, maldito loco!!!- dijo Belgar- habéis estado 21 días atrapados al otro lado del puente rodeados de enemigos buscándoos, ¡¡¡solo habéis regresado 8 de los 20 que fuisteis detrás de esos orcos!!!, maldita sea Daramir ¿en que estabas pensando?, han tenido que enviar tropas de Cair Andros pare reforzar tu zona de la ciudad, ya me habían llegado ordenes de que me hiciera cargo del resto de tu compañía, pensábamos que habíais muerto.

-Pero hemos vuelto, y exterminamos a esos orcos y muchos mas- dijo Daramir pero Belgar no le dejo acabar.

-Pero a costa de muchas vidas, sabes que últimamente no andamos sobrados de tropas, hay que repartirlas por todo la frontera, eres un inconsciente Daramir- le contesto y al acabar se alejo un par de pasos – Vuelvo a mi campamento, pon bastantes vigías últimamente han intentado cruzar el puente norte demasiadas veces, tendrás bastante trabajo hasta que se den cuenta de que esta zona no esta mal protegida, ya no son solo orcos – y con esto se alejo con sus hombre.

Daramir dio órdenes de vigilancia y que se hicieran turnos. Al poco rato se avisto un numeroso grupo de enemigos. Un vigía dio las nuevas a Daramir:

-capitán, hemos avistado enemigos acercándose al puente, no solo hay orcos también hombres, numerosos sureños y del este – dijo el vigía.

-Avisa a la compañía, para cuando lleguemos ya habrán cruzado que se preparen para una emboscada entre las ruinas.- ordeno Daramir

Al rato ya estaba todo preparado y todos los hombres en sus puestos, el enemigo estaba muy cerca, a unos cuantos pasos, el tiempo parecía que pasaba cada vez mas despacio, pero de pronto se oyó un grito ahogado de un orco al que habían atravesado con una flecha, la batalla comenzó.

Los gondorianos consiguieron cercar al enemigo en un perímetro, Daramir estaba en lo profundo del combate, un orco mas alto y fuerte de lo normal levanto su hacha y la dirigió hacia Daramir, este alzo su escudo y freno el golpe, el hacha había roto el escudo pero no llego a dar a Daramir, el reacciono rápido y asesto la estocada que mato al orco, tiro el escudo y de ponto sintió el frió acero de una espada en el antebrazo y soltó un grito de dolor…
 
 
 

Comentarios  
luisalis
+1 #1 luisalis 07-10-2007 14:08
No está mal para ser un relato, me gustaría escribir alguno. Lo escribiré estas Navidades.
:-) :-) :-)

Regístrate para poder comentar este artículo.