Hola a todos,
Voy a retomar el reto de "Repintame un ejército digno de Mordor". De vez en cuando entro en la web por curiosidad (aunque tengo el juego algo abandonado) y el otro día vi que habían publicado mi último post como artículo. Eso me animó a volver.
Para ir cogiendo ritmo, traigo la miniatura de Vraskû. Es una miniatura sola, pensada para añadir un capitán a mi grupo de ballesteros que pinté hace tiempo. Prometo que lo siguiente serán unos Crebain, para dar un poco de variedad y algo más de color a lo que suelo subir.
Comenzamos, como siempre, con una capa base de AK gris claro, ya que suelo usar contrast en casi toda la miniatura.
Empiezo con la piel: Contrast Cygor Brown, seguido de un pincel seco de Bloodreaver Flesh y otro más cargado de Knight-Questor Flesh. (Este último no sobrevivió al paso del tiempo sin usarse y tuve que comprar otro; luego veréis por qué).
Una vez lista la piel, paso a los metálicos con Leadbelcher (que también había visto días mejores). Es importante acordarse de pintar la punta del virote.
Con la piel y los metales terminados, paso a los cueros. Si recordáis mi tutorial de los scouts, es un proceso similar: uso una mezcla variada de colores como Cygor Brown, Black Legion, Wyldwood y Snakebite Leather para telas, cartucheras y cordones.
No sigo un patrón fijo; voy pintando según me encaja. Suelo dejar los cordeles en tonos más claros y las superficies grandes, como la pechera, en tonos más oscuros.
Aprovecho también el Wyldwood para el cuerpo de la ballesta y el Aggaros Dunes para los virotes.
Pasamos a los últimos retoques, y aquí viene la “mala noticia” para los fans de Citadel (o Warhammer Paint, como se llama ahora): me he pasado a las pinturas de AK.
En mi opinión, son bastante mejores en consistencia y cobertura, sobre todo en colores complicados como cremas, blancos o amarillos. Muchas veces con una sola capa de blanco cubres negro, mientras que con las de Citadel necesitas varias. Eso sí, no pienso abandonar mis fieles Contrast. Otro gran contra es el bote, que me parece de los peores productos que puede tener GW, ya que es la causa principal de que se me hayan estropeados las pinturas, ya que se acaba acumulando pintura en la tapa y no cierra bien, además de que te obliga a tener la pintura expuesta cuando la usas haciendo que se evapore con el paso del tiempo, cosa que no pasa con los botes de goteo.
A partir de ahora me veréis usando más pinturas de AK y cada vez menos de citadel, es cierto, que seguiré manteniendo el Leadbelcher, Bloodreaver Flesh y Knight-Questor Flesh, que migrare a un bote de goteo.
Para los detalles, uso para los dientes y el ojo un blanco de AK (prefiero el Off White al White puro, ya que este último me parece demasiado artificial) Después, con el pincel más fino, añado la pupila con negro de AK.
Cuando el blanco de los dientes ha secado, aplico un poco de Skeleton Horde (porque dudo que esta gente visite mucho al dentista) y uso Ratling Grime para el pelo.
Para los metales, aplicó Agrax Earthshade en todas las piezas (ballesta, protecciones, espada y coraza) y Nuln Oil en la cota de malla visible entre las piernas.
Termino esta parte con un pincel seco de Runefang Steel en los metales y otro de Light Earth (AK) en maderas y cueros.
Para la peana, uso textura AK Dark Earth, seguida de un pincel seco de Light Earth (AK) para resaltar. Añado un par de matojos para darle vida. El toque final ideal sería colocar un hilo trenzado en tres para la cuerda de la ballesta, que le daría ese acabado perfecto.
Y con esto queda terminada la miniatura. Aunque este capitán ha quedado en desuso con las nuevas formas de crear listas, tenía muchas ganas de pintarlo. Le tengo especial cariño a los ballesteros y, además, aunque no se use como Vraskû en sí, funciona perfectamente como capitán uruk con ballesta.
Espero publicar en los próximos días como dije dos Crebain que ya tengo a medio hacer en la mesa de pintura, para así poder salir de la paleta gris-marrón a la que os tengo acostumbrados.