Relato
Era un día nublado, la compañía de guerreros marchaba a caballo cerca del borde oeste del Anduin, pronto llegarían al campamento de la frontera del sur, al frente iban dos figuras encapuchadas con capas negras.

Llego el sol a su punto mas alto, cuando entraron en el campamento, un pequeño pueblo casi en ruinas por los ataques, llegaron a la plaza y ahí las dos figuras encapuchadas desmontaron y se adelantaron hasta un pequeño edificio en el cual entraron. Siguieron el pasillo y accedieron a una habitación donde había un hombre sentado delante de una mesa con innumerable papeleo, apuntando los nombres de los nuevos reclutas para la frontera. Una de las figuras se adelanto...





 
Era un día nublado, la compañía de guerreros marchaba a caballo cerca del borde oeste del Anduin, pronto llegarían al campamento de la frontera del sur, al frente iban dos figuras encapuchadas con capas negras.

Llego el sol a su punto mas alto, cuando entraron en el campamento, un pequeño pueblo casi en ruinas por los ataques, llegaron a la plaza y ahí las dos figuras encapuchadas desmontaron y se adelantaron hasta un pequeño edificio en el cual entraron. Siguieron el pasillo y accedieron a una habitación donde había un hombre sentado delante de una mesa con innumerable papeleo, apuntando los nombres de los nuevos reclutas para la frontera. Una de las figuras se adelanto, se quito la capucha y dijo:

- Capitan Daremir de la 8ª compañía de Minas Tirith y el capitán Daramir también de la 8ª-

Era raro que una compañía llevara dos capitanes pero la octava tenia una envergadura un poco mayor de lo habitual, ya que iban a reforzar la frontera del sur de Gondor.

El hombre de la mesa se levanto y estrecho la mano a los dos capitanes presentándose:

-Bienvenidos, soy el capitán Beregard de Dol Amroth, por hoy pueden descansar, mañana enviare a alguien para que les sirva de guia, por el campamento y les explique las funciones y tareas que deberán realizar además de entrar en combate por supuesto. Pueden retirarse.-

Al dia siguiente, mientras los dos capitanes descansaban, de pronto interrumpió en la tienda un hombre alto y muy robusto, llevaba una gran cota de malla que le llegaba a la rodilla, y encima de ella una placa de armadura como las de Minas tirith, portaba una gran hacha con una punta de lanza, tanto Daramir y Daremir se sobresaltaron pero antes de entender lo que ocurría el hombre empezó a hablar:

- ¿Vosotros sois los nuevos?, parecéis debiluchos pero eso se demostrara en el campo de batalla JAJAJA… soy el capitán Demriod de los hacheros de Lossarnach, venga ¡¡¡levantaos muchachos, hay muchas cosas que hacer JAJAJAJA!!!.

Se prepararon y acompañaron a Demriod por el campamento:

-¿Y como os llamáis muchachos?- dijo Demriod

-Daremir señor y el es Daramir, es mi hermano- contesto Daremir

-¿Qué pasa muchacho es que no puedes hablar?, me gusta la gente como tu hay que estar seguro de lo que se va ha decir por si no se esta es mejor estar callado jajajaja.

Bueno vuestra tarea será mas o menos lo que os pille, ayudar en todo lo que podáis y sobre todo matar sureños para que no atraviesen la frontera ¡¡¡JAJAJAJA!!!!

-De acuerdo haremos todo lo que se pueda- dijo Daramir.

-Muy bien muchacho, bueno eso es todo ya nos veremos

Demriod se marcho, pasaron algunas semanas muy tranquilas, la 8ª compañía alternaba actividades como vigilancia, ayuda en el campamento o en el puerto improvisado y alguna pequeña escaramuza con los sureños.

Pero en la guerra siempre tiene que haber batallas y llego el momento de la primera para la 8ª compañía, se convoco a todos los capitanes en el edificio de la plaza:

-Como ya sabéis a menos de media milla se encuentra un campamento de los sureños y corsarios, las tropas allí situadas han disminuido pero aun son bastantes, como todos estaréis informados hemos capturado varios navíos corsarios y sureños, es nuestra oportunidad para acabar con ese puesto fronterizo enemigo, una fuerza de 70 hombres llevara esos barcos hasta el puerto enemigo y aguantara allí y dará una señal para que el resto de nuestro ejercito entre por tierra en el campamento sureño, será peligrosos, y puede que sea suicida…¿algún voluntario?- dijo Beregard

-Yo me ofrezco, capitán Daramir de la 8ª compañía- dijo Daramir

Los demás capitanes no se opusieron y empezaron los preparativos, a la mañana siguiente el ejército partió dividido en dos partes, por mar y tierra.

Continuara…
 
 

Comentarios  
xarly22
#1 xarly22 30-08-2007 04:19
tiene muy buena pinta, esperare a leer el resto, pero por lo poquito que e leido, esta muy interesante
luisalis
#2 luisalis 24-09-2007 13:47
Es un relato francamente interesante, aunque me podrias explicar porqué los nombres de familiares són tan parecidos.(no es una crítica, sólo una duda).
BoromirVK
#3 BoromirVK 29-09-2007 07:34
Es que no se ocurria ningun otro :P

Me alegro de que os guste ya tengo la 2ª y 3ª parte las voy a mandar en cuanto pueda.

Regístrate para poder comentar este artículo.