La maya de Froid. Segunda parte
Era una noche de otoño en Fangorn. Una ruidosa tormenta azotaba el bosque. Un grupo de orcos perseguía a su presa desde el valle hasta el bosque. Esa presa era una mujer. Rondaba los treinta años y tenía moratones y arañazos por todo el cuerpo. La persecución se prolongó hasta entrado el bosque de Fangorn. Los orcos parecían que iban a alcanzar a su desesperada presa. Esta ya no aguantaba más. Su conciencia le decía que debía huir, pero su cuerpo no daba más de si...














