Infatigables versus Mordor
Continua la historia...
El camino de vuelta era largo y el asqueroso hedor que emanaba de la sangre de orco que le impregnaba, lo iba a hacer tedioso.
Se froto con sus torpes y ásperas manos, pero no consiguió nada. La piel de un ent es pura corteza, no es suave, no desliza, no sirve para frotarse… tendría que esperar a que lloviera, a que las cosquilleantes gotas de agua le limpiasen poco a poco…
Eso sería placentero, pero el día era despejado, y no solía llover mucho en esta época del año. La solución vino a su encuentro. Dejaba ya atrás las tierras de El Paramo donde había tenido lugar su encuentro con los cazadores orcos, y se encontró con la rivera del Onodló, más conocido como el Entaguas. Llevaba poco caudal, así que ni corto ni perezoso se sentó, para seguidamente dejarse caer de espaldas en el centro del rio provocando un gran desplazamiento de agua, para que pasado el primer tsunami el agua rodease su cuerpo con fuerza, salpicando, blincado por su cabeza y su tronco… la imagen del gran estirado en el agua era graciosa a la vez que ciertamente violenta… Pero Bárbol simplemente gozó de ello…
Allí se quedó inmóvil, largas e interminables horas, aunque para un era simplemente un suspiro. Cualquiera que lo viera pensaría que alguien había talado un gran árbol y lo había dejado tirado en el rio.
Más relajado gracias al efecto adormecedor y relajante del agua purificadora, empezó a rememorar sus aventuras con los woses… no siempre habían acabado tan mal…
Precisamente cerca de donde estaba recordó una emboscada que les tendieron tropas de Mordor. Iban persiguiendo una partida de taladores de arboles, orcos en su mayoría. Se dirigían al norte cargados de carretas, hachas, grandes sierras, antorchas y muy malas intenciones.
La prisa era mucha, los ojeadores de los woses habían alertado de que tenían la clara misión de cargar grandes cantidades de madera. Y por el gran tamaño de las carretas, no buscaban arboles normales, Su dirección Noroeste les encaminaba a Fángorn, a por sus majestuosos y altos arboles, cuya madera era de la mejor de la tierra Media, sin duda ese era su objetivo.
A paso ligero y sin tiempo de adelantar rastreadores para certificar el camino, Bárbol su amigo Ghan Buri Ghan y los woses se dirigían de cabeza a una emboscada. Esperando que pasaran estaban Gorbag y Sagrat compañeros forzosos en la tarea de mantener la guarnición de Cirith Ungol. Les acompañaban varias partidas de orcos y uruks de Mordor, perfectamente pertrechados con estandartes ornamentados con un gran ojo de fuego y el soporte y acicate de oscuros chamanes de Mordor. Todos ellos estaban bajo el mando de un malicioso y seseante nazgul, el cual montado sobre su negro e imponente corcel, podía hacer que se le helara la sangre al más valeroso de los guerreros…
La guinda del pastel no obstante era un tremendo troll de Mordor con una enorme y pesada armadura de metal hecha a medida para él, y una descomunal espada del tamaño de dos hombres. No era un troll al uso, era un troll curtido en mil batallas, astuto, para sorpresa de todo aquel que menospreciara su inteligencia, capaz incluso de comandar tropas…
Para suerte de los intrépidos y apresurados woses les salió al paso Rádagast el pardo a lomos de un flamante Señor de los caballos, escoltado ni más ni menos que por Gwaihir y Ladroval las gigantescas águilas… Ellos alertaron a la comitiva de la posición de los orcos… Sin tiempo ni espacio para evitar a los orcos, ni para pararse a plantarles cara en una larga confrontación, optaron por simular ir a su encuentro para atravesar su línea en dirección a los taladores de arboles.
Ghan Buri Ghan situó a su tropa al frente y fue a buscar al enemigo. Los orcos al darse cuenta de haber sido descubiertos, abandonaron sus escondites para formar en el centro e intentar cortar el paso, lo cual siempre había sido su misión, ya fuera matándolos o simplemente ralentizándolos para ganar tiempo.
Para simular interés por entrar en combate y camuflar sus verdaderas intenciones Ghan con sangre fría detuvo sus guerreros y comenzaron a descargar sus cerbatanas sobre los orcos y los uruk. Dos descargas consecutivas alcanzaron al menos a media docena de uruk y a un par de orcos, lo cual freno el ímpetu de las tropas de Mordor pero no su paso ni la determinación de sus líderes que poco a poco cogieron posición al frente de sus tropas para encabezar la carga.
Por detrás de Ghan, Bárbol y sus woses comenzaron a abrirse paso a la derecha hacia el flanco mejor protegido de las tropas de Cirith Ungol. En la punta este de la formación orca estaba su enorme e intimidante troll, y hacia él se dirigió Bárbol. Las águilas avanzaron a la retaguardia del enemigo para intentar desmantelar su cadena de mando, matar a sus chamanes y destrozar sus estandartes. El nazgul no se amilanó ante las enormes aves, incluso consiguió controlar la voluntad de Ladroval y la hizo retroceder del combate y huir a la retaguardia… Si nadie enfrentaba al nazgul, acabaría desbaratándolo todo… era pues el turno para el Ístari… Rádagast entendió perfectamente que había llegado su momento, y que el uso de su poder estaba justificado por la presencia del nazgul. Lo encaró, y lo hizo a su manera, fiel a su estilo… Escogió el punto débil de su adversario, que casualmente casaba con una de sus habilidades aprendidas en sus largos años en la tierra media, siempre rodeado de animales… Se centró en el corcel negro, e intentó con todas sus fuerzas hacerse con su control. A punto estuvo en varias ocasiones de conseguir que el oscuro caballo se desbocara, pero no fue así… Sin embargo, y pese a conseguir hacerse con el control de su montura, el estar tan cerca de morder el polvo varias veces hico que el espectro mantuviera la distancia con Rádagast, obligándole a desplazarse hacia el centro, lo cual eliminaba un poderoso rival del flanco sobre el que se decidiría todo…
Bárbol cargo al troll y de buenas a primeras le ganó el combate, lo agarro y a punto estuvo de hacerlo pedazos, pero el troll logró zafarse pese a no conseguir salir ileso. Rádagast, tras ver como el espectro ponía distancia entre ambos, se topo de bruces con la espalda del troll, instintivamente le apuntó con su vara y musitando unas palabras lo encantó… Barból se abalanzó de nuevo a por él, y al no encontrar una resistencia significativa agarró de nuevo a su enemigo, pero esta vez lo alzó por encima de su cabeza y girando sobre sí mismo lo arrojó a la formación de orcos con todas sus fuerzas… El enorme troll voló por los aires… Una imagen, por otro lado, difícil de olvidar…
Tumbado en el lecho del rio con los ojos cerrados, permanecía inerte… sin embargo una sonrisa de lado a lado de su faz se dibujó al evocar la imagen de aquel lanzamiento… Siempre le hacía sonreír recordar el vuelo del troll…
En su viaje por los aires, el troll arrolló a los orcos, acabando con varios de ellos y tumbando al resto, para acabar desnucándose contra el suelo con un tremendo estruendo… Esto minó la moral de las tropas de Mordor que quedaban en el flanco…
Mientras tanto Gorbag y Sagrat se divertían en el centro de la refriega. Gracias a su empuje sus orcos finalmente habían alcanzado a los woses y se estaban cobrando venganza por las andanadas de dardos envenenados que les habían propinado previamente. Luchando codo con codo estaban masacrando a los woses, absortos en su matanza, ajenos eso si a lo que acontecía en el flanco este…
Muerto el troll y varios orcos, y alejado el nazgul, Bárbol, Rádagast y las 2 águilas formaron una línea que se aprovechaba de los obstáculos del terreno para mantener a salvo a los woses, estos ahora corrían por el flanco evitando luchar con los orcos…
La línea aguantaba, el plan estaba funcionando… Bárbol llamó con urgencia a Ghan Buri Ghan eran los siguientes en salir… Pero no hubo contestación… una malgama de orcos los rodeaba, Ghan y lo que quedaba de sus guerreros estaban condenados…
Ghan Buri Ghan! Grito con su grave voz Bárbol. Hasta los capitanes orcos llegaron a estremecerse.
Aprovechando el desconcierto Ghan Buri Ghan, abatió un orco y se asomó en dirección a Bárbol… Seguir! Avanzar!!! Y desapareció de nuevo en el fragor de la batalla.
A regañadientes, Bárbol escoltó a las fuerzas que marchaban en busca de los taladores de arboles, sin mirar atrás, si no conseguían detenerlos, el sacrificio de los woses habría sido en vano.
Ya no se veía la sonrisa en el semblante del ent, el recuerdo de tantos amigos perdidos aquel día se la borró. Aun hoy se preguntaba cómo se las había ingeniado su viejo amigo Ghan para salir con vida de aquel atolladero… hasta los orcos lo habían dado por muerto, y habían corrido la voz de su caída…
Se levanto despacio, levantando grandes tumultos de agua. Cuando ya estuvo en pie, chorreaba enormemente y no dejo de hacerlo mientras reanudaba su marcha. Su ritmo vital había bajado a su nivel habitual. Ahora volvía a moverse pausadamente con la armonía y el devenir de un ent, un ent de camino a casa.
*En las imagenes Gandalf el blanco es radagast el pardo. (proxy)
*Ladroval a efectos de juego era un aguila gigante normal y corriente, en el resumen para darle más significado le di nombre...
PD:No habia leido tu informe Arturo... Muy Bueno...
Saludos