El compañero Guiller nos trae una guía muy practica para iniciarse en el mundo de la aerografía para miniaturas.
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"Quiero empezar este artículo diciendo que estos consejos son sólo para guiar a los que empiezan con el aerógrafo. No soy un especialista en la materia (tampoco lo pretendo); tan sólo quiero pasar un buen rato cuando pinto minis y hoy quiero compartir mis experiencias con el aerógrafo.
Hay una frase que me dijo una vez un profesor de ortodoncia que tuve:
“Yo ya la he cagado haciendo esto así; os voy a enseñar a no cagarla donde yo la cagué en su día, que para eso ya la cagué antes que vosotros”. (Sabias palabras)."
Guiller.
AERÓGRAFOS
Yo los voy a catalogar en dos tipos:
- Los chinos
- Los demás
A ver, voy a puntualizar una cosa importante: ¿para qué queréis usar el aerógrafo? Es una pregunta importante, pues de ello puede depender la cantidad de dinero que queráis invertir en esta herramienta.
¿Lo vais a usar para imprimar las minis? (Personalmente, desde que imprimo con aero no he vuelto a tocar un spray). ¿Para dar capas base? ¿O tal vez queréis sacarle el máximo partido al aero?
Lo digo porque quiero dejar una cosa clara basándome en mi experiencia personal: huid de los aerógrafos chinos, punto. En serio, es perder el dinero; se rompen. El mío se rompió el primer día de uso y adiós 50 €…
Entonces entramos en la categoría de “los demás aerógrafos”.
Siendo sinceros, ahora voy a hablar de los que yo he probado/tengo y puedo hablar al 100 %.
Daré precios aproximados a fecha de publicación de este artículo (porque los he mirado conforme escribía). Si leéis esto en un par de años, los precios pueden haber cambiado (o no).
Harder & Steenbeck (hechos en Alemania)

Si queréis invertir y sacarle el máximo partido al aerógrafo, os aconsejo ir a por un Infinity CR Plus 2 en 1. Este aerógrafo viene con una aguja de 0,15 y otra de 0,4 mm (también lo he visto con 0,2 y 0,4 mm). Muy bueno.
Tenéis la versión de Ángel Giráldez, que no deja de ser un Infinity, pero más corto, con un gatillo ergonómico para colocar el dedo índice correctamente (aunque la primera vez que lo utilicé se me hizo un poco engorroso por el tipo de gatillo) y una cazoleta pequeña (2 ml), sin posibilidad de ponerle una cazoleta más grande. Esto, para mí, es un inconveniente.
En cuanto al CR Plus, en 2024 sacaron una renovación del modelo anterior. No lo he probado, ¡ojo!; pero sabiendo que el modelo anterior era muy bueno, este seguro que peor no es.
Creo que la opción de tener dos agujas, una grande y otra más fina, lo convierte en una herramienta muy versátil.
¿Ir a por el Giráldez o el normal? Ambos son igual de buenos; a mí lo que no me convence es no poder poner una cazoleta más grande al de Giráldez. Lo que sí tiene el Giráldez son las Sketching Caps, unos cabezales con punta que permiten saber hacia dónde estás disparando con el aerógrafo. Se venden por separado.
Yo me compraría el Giráldez si no os importa lo de la cazoleta y/o si admiráis a este gran maestro y queréis pintar con el aerógrafo diseñado por él.
Para mi gusto personal, me quedo con el Infinity normal (o su nueva versión).
Precios orientativos: la nueva versión del Infinity CR Plus está en la página de Harder por 275 € (con una aguja) y 354 € (con dos agujas). La versión Giráldez está por 258 € con aguja de 0,2 mm.
De todas maneras, agujas y cabezales de otros tamaños se pueden adquirir por separado.
Soy consciente de haber empezado fuerte y que además ahora habría que añadir el compresor, pero si estáis dispuestos a invertir bien, creo que la opción del Infinity con una aguja fina y otra más gruesa es la mejor manera de empezar (más adelante hablaré de los compresores).
Iwata (hechos en Japón)

Iwata, mi querida Iwata… Para mí son los mejores aerógrafos que existen (aquí voy a ser algo subjetivo, pero con conocimiento de causa).
Son muy, muy, muy buenos aerógrafos y esta marca tiene, el que para mí es el mejor aerógrafo que existe, el Custom Micron (pero es caro de narices).
Iwata (hasta donde sé) no tiene “versiones 2 en 1” como Harder, así que si quieres cambiar el tamaño de la aguja te la tienes que comprar aparte; y aquí está el problema: los recambios Iwata son caros.
Eso sí, tener un Iwata en la mano es tener un aerógrafo de una calidad exquisita. Se sienten robustos y resistentes; se nota el savoir faire. Inspira confianza.
- Eclipse de 0,35 mm. Es un aero “todoterreno”, robusto y se siente en la mano que tienes un aerógrafo que resistiría lo que le eches encima.
Su aguja de 0,35 mm permite imprimar, dar capas base y hacer algo de detalle si tenéis algo de maña (también depende del tamaño de la miniatura). Todo esto con pocos atascos. Pensad que cuanto más fina es la aguja, más propenso será el aerógrafo a atascarse; por eso hay que diluir bien la pintura (luego hablo de diluciones).
De precio ronda los 160 €. Si queréis empezar con Iwata, creo que sería el aero con el que habría que empezar.
- Hi-Line de 0,2 mm con válvula MAC. Esto ya son ligas mayores. Este aerógrafo está genial para detalle fino gracias a su aguja de 0,2 mm. Ojo: hay dos versiones, 0,2 y 0,3 mm; yo os recomiendo la de 0,2 mm para detalles.
Además, este aerógrafo viene con la válvula MAC, una especie de llave en la parte baja del aerógrafo que permite regular el paso de aire para obtener diferentes efectos; conforme se cierra la MAC es como si bajaseis la presión del compresor, así que la pintura saldría con “menos fuerza”. Muy útil cuando usas tintas y quieres aplicar veladuras con el aerógrafo.
De precio está por los 290 €.
- Revolution de 0,5 mm (también 0,3 mm). Lo he probado y lo tengo: me parece un aerógrafo muy bueno, aunque lleve una aguja de 0,5 mm (que es grande). Ese diámetro facilita mucho pintar minis más grandes (7 mm y más) y va de lujo para imprimar y para barnizar.
De precio lo he visto por 115 € (muy buen precio).
Y ahora, voy a hablaros del que para mí es el mejor que tengo y el que uso en mis sesiones de pintura de Warhammer cuando la vida me lo permite (queda más sincero que decir “en mi día a día”, porque no puedo pintar todos los días…):
- Custom Micron CM-C2 Plus 0,18 mm (lo hay en 0,2 mm, pero si quieres un Micron, lo quieres sí o sí en 0,18 mm).
A ver, esta máquina es perfecta. Con un gatillo especial con menos recorrido para ser más preciso y con una forma ergonómica para tener la máxima precisión. Con válvula MAC y, creo, una construcción interna diferente a todo lo que he probado, porque, de verdad, es poner el ojo y disparar: precisión absoluta.
Problema: el precio, 580 € (aunque lo he visto a 100 € menos en algunas tiendas). ¿Indispensable para el hobby? Rotundamente NO. ¿Si puedes hacerte con uno, deberías? Tal vez; valóralo: es muy bueno y, en mi caso, después de casi 5 años dándole caña, no quiero usar otro. Pero no es indispensable: un Infinity de 0,15 mm es más que de sobra para las minis… Pero el Micron es el Micron.
Se pueden hacer detalles y detalles finos, pero también dar capas base. No aconsejo imprimar con él: la aguja es demasiado fina.
Ahora, una opinión muy personal:
Iwata es para mí la mejor marca de aerógrafos que se puede encontrar en el mercado. Son aeros robustos, resistentes y tienes la sensación de que, aunque se te caiga al suelo, no se rompen (no hagas la prueba). Hechos en Japón con esa calidad tan característica y con 5 años de garantía. Cada vez me cuesta más volver a usar el Infinity desde que uso Iwata.
Ahora, cosas que no me gustan:
- las cazoletas no se pueden desenroscar del aero como sí pasa con el Infinity de Harder; puede ser un poco engorroso para limpiar (aunque te acostumbras).
- son de boquilla fija y no flotante como en la marca alemana; hay que desenroscarlas con la llavecita (es sencillo) y tener cuidado de no perderlas (son muy pequeñas).
- los recambios son caros.
- no hay versiones 2 en 1 con una aguja más grande y otra más fina, como sucede con los Infinity.
Con todo esto os dejo valorar cuál es la mejor opción para cada uno. A mi gusto, me voy más hacia Iwata y reconozco que con un Infinity 2 en 1, para el hobby es más que de sobra y vais con un aero de una calidad exquisita.
Otras marcas de aerógrafos
El mundo no se acaba en estas dos marcas, aunque sean las que más fuerte pegan en el sector. No he probado otras, pero he visto reseñas y creo que sería justo hablar de ellas.
- Basic Line de AK Interactive. Por lo que tengo entendido, están hechos bajo licencia de Iwata y el precio está más que genial (45 €) con una aguja de 0,3 mm. José DaVinci tiene un vídeo de 2021 hablando de él y la verdad es que se ve un buen aerógrafo.
- Gaahleri Möbius. Otro que no he probado; por lo que sé, están hechos en China, pero, viendo varios vídeos y reseñas, tienen buena pinta. Por lo poco que sé, es una marca relativamente reciente (2013). El precio en la web oficial es de 69 $ para la versión de 0,2 mm y de 59 $ para la de 0,3 mm.
- Paasche. Marca estadounidense de aerógrafos que existe desde 1904; tampoco los he probado, pero sé que gustan bastante y tienen buenas opiniones. Los precios rondan de 130 € a 270 € dependiendo del modelo.
- Badger. Otra marca estadounidense. Poco sé de esta marca. Tienen una tecnología patentada por ellos mismos y son robustos. El más conocido es el Badger 105 Patriot (muy made in USA). Los precios rondan entre 120 € y 200 € por lo que he visto.
COMPRESORES
¡Otro tema que se las trae, así que al turrón!

Voy a empezar con una cosa importante: olvidad los compresores que no permiten regular la presión, porque no vais a trabajar de manera óptima. Además, siempre hay que trabajar con la presión recomendada por el fabricante (por ejemplo, los Iwata suelen ir a menos presión que los Harder).
1. Compresores de pistón
Estos son los que “hacen ruido”. Tienen un motor que hace un poco de ruido cuando cargan aire y, a ver, tampoco es que sea algo molesto.
Los puedes tener con el famoso calderín o sin calderín, que es simplemente un compartimento que se llena de aire y cuando está lleno el motor del compresor deja de funcionar hasta que tenga que rellenar otra vez el calderín.
Yo personalmente lo prefiero con calderín, porque si no, está todo el rato “haciendo ruido” y a mí me termina cansando.
En cuanto a marcas, una de las más conocidas es Sparmax, de origen taiwanés y que en 2018 se unió a Iwata. De hecho, si os tengo que recomendar un compresor de este tipo sería de esta marca: están a buen precio y son buenos.
Luego tenéis los de Iwata, que son más caros y con un calderín muy pequeño o sin calderín. Yo, habiendo probado Sparmax e Iwata, os aconsejo Sparmax.
De hecho, de Iwata probé el Power Jet Lite (540 €) y, aunque sea un buen compresor, te llevas lo mismo con un Sparmax y más barato. De hecho, tienes compresores Sparmax por 265 €, eso sí, sin calderín.
Luego tenéis los compresores de la marca Fengda (china). Yo me hice con uno con calderín por 130 € (si mal no recuerdo).
A ver, que me explico. No os tiene por qué pasar como me pasó a mí (mi primer compresor fue uno de estos). Estos compresores salen bien 9 de cada 10; es decir, hay 1 que falla y a mí me tocó ese 1 (qué mala suerte). Aunque, viendo vídeos de aerografía, mucha gente decía que a la larga siempre terminan fallando: la cosa es si te pasa al principio (como a mí) o varios meses/años después.
Lo que me pasó fue que tras un mes de uso empezó a oler a quemado y el motor se calentaba un montón; decidí dejar de usarlo y me hice con el que tengo actualmente, que es el otro tipo de compresor del que quiero hablaros.
2. Compresores de motor de frigorífico
Estos compresores hacen un ruido ínfimo; funcionan con un motor que necesita aceite la primera vez que quieres ponerlo en marcha (el bote de aceite viene incluido, con instrucciones). Vienen con calderín.
Son más caros que los de pistón. En mi experiencia personal, creo que son mejores a largo plazo. Yo llevo con el mío desde 2022 y no me ha dado problemas.
Es verdad que necesitan un “mantenimiento” porque, dependiendo del uso, tienes que mirar el nivel de aceite con más o menos frecuencia, aunque, como os digo, desde 2022 ningún problema.
La gran ventaja es que son muy silenciosos; por lo demás, no veo más ventaja que uno de pistón medianamente bueno.
Además, como tiene calderín, no está cada dos por tres en funcionamiento (como pasa con los que no tienen calderín).
Yo tengo un Hansa Aero Pro y estoy bastante contento; la única pega es que vale más caro que uno de pistón normal y también que pesa un huevo (18 kg), aunque eso te da un poco igual porque el compresor no lo vas a estar moviendo todos los días de sitio.
En conclusión para los compresores, creo que uno de pistón medianamente bueno es más que suficiente; eso sí, hace ruido y eso puede ser molesto a largo plazo.
Lo que sí que creo que es indispensable es el calderín: así, aunque haga ruido, lo hará con menos frecuencia y se calentará menos que uno que esté funcionando continuamente porque no tiene calderín.
EL MANTENIMIENTO DEL AERÓGRAFO

Como toda herramienta, el aerógrafo necesita mantenimiento. Y, como diría Ahti, el mantenimiento es muy importante.
Os pido encarecidamente que os toméis muy en serio los cuidados del aerógrafo, que luego vienen los lloros… ¡Y más si os gastáis 250 € en uno!
Hacedme caso: aunque los buenos aerógrafos resistan toda la tralla que les deis, necesitan cuidados. No pasa nada… hasta que pasa.

Aquí os resumo los consejos para que os dure:
- Para cambiar de color, pillaros una estación de limpieza (no te limpia el aerógrafo sola, pero molaría, jajaja).
No es más que un bote con una tapa y un agujero para colocar el aero y vaporizar lo que quede de pintura. Primero con limpiador de aerógrafo y luego con agua.
Son baratas, unos 15 €. Así no tenéis que estar desarmando el bicho cada vez que queráis cambiar de color.
- Desarmar el aerógrafo después de pintar. No os contentéis sólo con pasarlo por la estación de limpieza al final y al estuche.
Aprended a desmontar el aerógrafo y a montarlo; es sencillo y hay miles de vídeos en YouTube.
Es muy importante limpiarlo a fondo con limpiador de aerógrafo y cada parte por separado: la aguja, la boquilla, el cabezal, etc., pero nunca con alcohol, que os cargaréis las juntas.
- La aguja SIEMPRE se quita y se pone por DELANTE. ¿Ha quedado claro, no?
Si la quitáis hacia atrás y queda pintura, vais a llenar todo el cuerpo interno de pintura; y si la ponéis por detrás, os arriesgáis a que, al mínimo golpe con cualquier parte del cuerpo interno del aero, dobléis la punta. Adiós: ya la podéis tirar y comprar otra. Y las agujas son caras…
- El ultrasonido: una muy buena herramienta (no indispensable), pero seguro que al final queréis uno XD.
Es muy útil para la limpieza final. Colocáis el aerógrafo desmontado dentro del ultrasonido; éste se rellena con una mezcla de limpiador de aerógrafo y agua (si puede ser destilada, mejor) y se pone en marcha.
Unos quince minutos debería ser suficiente; si no, repetís un nuevo ciclo.
Para una limpieza en profundidad, rellenad el ultrasonido sólo con limpiador de aerógrafo :D.
Los tenéis por 35 €. Obviamente los hay a 90 pavos, pero no sé yo si merece la pena pagar tanto…
DILUCIÓN DE LA PINTURA
¡Uf! Vamos a abrir un tema complicado…
Para empezar, matizo que sólo he usado y uso pintura acrílica con el aerógrafo, así que voy a hablar de dilución de pintura acrílica.
Diluir la pintura es hacerla más líquida para que se pueda usar con el aerógrafo.
Muchos os dirán que diluyen con alcohol, con limpiacristales, con Agua Bendita de Santa Teresa, con agua del grifo, con agua destilada o con la famosa Spanish Water.
A ver, en resumen: se puede diluir con agua (destilada, mejor), sí; pero lo mejor es el diluyente de aerógrafo.
¿Por qué es mejor el diluyente y no el agua? Por pura química:
La pintura acrílica está compuesta por pigmentos disueltos en una base de agua y aquí el “problema” de diluir con agua: aumentas la base en la que los pigmentos están disueltos; un exceso de agua termina haciendo que los pigmentos se dispersen más de la cuenta, rompan sus uniones y al final la pintura se desestabilice y pierda propiedades muy importantes como la resistencia a los golpes o la adherencia. ¡Lo cual es una jodienda!
El diluyente, aunque también es de base agua, incorpora sustancias que no rompen los famosos enlaces entre los pigmentos, manteniendo mejor sus propiedades. ¡Ojo! No os paséis con el diluyente, que al final la pintura no va a cubrir (aunque puede venir bien para ciertas técnicas como aplicar veladuras :D).
El diluyente mantiene el equilibrio perfecto entre consistencia y fluidez; además, suele incluir aditivos para retrasar el secado y evitar atascos en el aerógrafo.
Cualquier pintura de aplicación a pincel, bien diluida, se puede usar con aerógrafo, o también podéis comprar las que ya vienen preparadas para usar con aerógrafo. A mí, personalmente, me gusta hacerme yo la dilución.
Consejos:
- Cuanto más fina la aguja, más se atasca → más dilución. Y al revés: cuanto más gruesa, menos atascos → menos dilución.
- Cuanta más presión tenga el compresor, menos diluida tiene que estar la pintura; y cuanta menos presión, más diluida.
Mi consejo: usad la presión recomendada para vuestro aerógrafo.
- Importante: si es posible, usad el diluyente de la marca de vuestras pinturas. No es una tontería: la marca concibe sus diluyentes para que rindan lo mejor posible con sus pinturas.
¿Cómo diluir?
Se puede hacer directamente en la cazoleta o en un vasito aparte.
Yo prefiero fuera de la cazoleta, porque puedo mezclar mejor el diluyente con la pintura.
Uso un vaso Dappen; los podéis comprar en Amazon.
Es un vasito de cristal bastante grueso y resistente, muy pequeño. Es ideal para mezclas y para diluir viene que ni pintado.
No hay una fórmula mágica de cuántas gotas de pintura y diluyente hay que añadir: depende del color, la marca de la pintura, la aguja del aero, la presión, el calor o el frío…
Mi método:
- Pongo la pintura en el Dappen.
- Echo unas gotas de diluyente.
- Mezclo con pincel.
- Con el pincel cojo un poco de pintura y la dejo caer por el vaso Dappen (por dentro). Conforme va bajando me fijo si fluye bien y si es muy transparente. Al ser de cristal, la transparencia se aprecia genial.
Si fluye bien hacia abajo sin dificultad, paso la pintura al aerógrafo; si no, añado una gota de diluyente y repito. Al principio parece engorroso, pero con el tiempo le coges el truco :D.
CONCLUSIONES FINALES
- Compraos el aerógrafo de la marca que más os guste; si algún amigo o tienda os deja probarlo para ver cómo se siente en la mano y cómo responde el gatillo, mejor.
- Si es por ahorrar, no os compréis uno de marca china. Los hay al mismo precio y serán de mejor calidad.
- Si estáis empezando, yo me iría a por un pack de aerógrafo y compresor. Os lleváis un aero de buena marca y un compresor sencillo, y para empezar os va a servir y ahorraréis un dinero.
- Si queréis invertir un poco más, entonces compraos el aerógrafo por separado y un compresor de aceite: al menos no hará ruido.
- La estación de limpieza es un must have.
- El ultrasonido no es indispensable, pero a la larga se agradece tener uno.

Una conclusión más personal
Entre Iwata y Harder, yo prefiero Iwata porque se sienten aerógrafos capaces de aguantar muchísima caña y al final te van a durar toda la vida.
Funcionan a la perfección y la calidad de los materiales se nota muchísimo.
De Harder veo que están más enfocados al hobby, ya que son aerógrafos de muy fácil desmontaje, con lo que la limpieza es más sencilla. Y si quieres un Harder, la mejor opción es el Infinity 2 en 1.
Iwata no propone la opción de llevarte dos aerógrafos en uno. Aquí ya es decisión de cada uno.
Madre mía, vaya tostón, jajaja; espero haberos ayudado y resuelto dudas.
Sin llegar a ser un experto, pero sí un apasionado de la pintura de minis y maquetas, creo que me puedo medio defender.
¡Un saludo a todos!












Hay que coger papel y lápiz para ir apuntando y luego brújulear.
Y eso que yo nunca he usado aerografo