Yehaja! Para no perder la costumbre de las valoraciones personales y demás, voy a inagurar yo dicha sección. En primer lugar y por supuesto, hay que agradecer la labor de Alejandro Arrabal (Squallin) y Rafalín (como se llame por aquí XD) por su atención y predisposición para con la expedición valenciana; así como al resto de organizadores cordobeses durante la elaboración del torneo. Nos encantó la ciudad, en serio!
Y yo inevitablemente le guardaré para siempre un cariño especial, pues es allí donde rematé el campeonato de la Liga; y eso ya tendrá para mí un lugar irreemplazable. Quizás pueda repetirlo algún día, pero todo sabemos que la primera vez siempre se magnifica todo y con esas, Córdoba ya me ocupa un lugar importante.
Y dicho esto, voy con el análisis de mis partidas:
1) El azar me cruzó con el pequeño de los Caminero, Juan Ramón. Con un muy buen combo de ejército: Guardia Negra de Barad-Dur con cuerno Numenóreano y Señor de las Sombras + Ciudad de los Trasgos. Claro, imagináos la cantidad de trasgos sacados por el Escriba con valor 4. Sin duda una partida cuesta arriba pero mi lista de woses y enanos si algo bueno tenía; es que podía pasar de todo. La partida se definió por la obligatoria separación de los ejércitos al tener una pieza de escenografía en medio que impedía luchar todos juntos. En general mis cerbatanas no fueron muy certeras pero hubo un grupo de woses que consiguió liquidar unos siete u ocho guardias negras de Barad-Dur y algún que otro trasgo, gracias también a Floi para neutralizar al Señor de las Sombras. Me proporcionó ventaja, y luego fue clave la muerte del Rey Trasgo (ojo, a manos de Bandobras Tuk, entre otros); gracias a que anulé la Masa Flácida y mi águila también participaba en el mismo combate. A partir de ahí la cosa y el control de la colina empezaban a estar garantizados.
2) Me volvía a ver las caras con Rafalín, que menudamente tardó en sucumbir y se defendió como gato panza arriba. El escenario odiado por mí (Señores de la Batalla), me enfrentaba contra héroes élficos, siempre temibles. Pude resistir la Ira de la Naturaleza del Invocatormentas y en general tener bien posicionadas las tropas, incluso cuando mis woses payasos apenas hicieron algo con 48 cerbatanazos. Cuando mi águila entró en combate contra un caballo Galadhrim y pudo hacer un arrojar que tiró a bastante gente al suelo, pude empezar a tener el control de la batalla. Pero eso era insuficiente porque había que hacerle pupa a los héroes para puntuar, y el Rúmil de Rafalín siempre sacaba seises con dos dados y los que yo repetía nunca volvían a salir. Después de ocho (sí, OCHO) asaltos con Rúmil ganándome combates y desempates estando rodeado por mil figuras, por fin pude ganarle y acabar con él, obteniendo los puntos necesarios para lograr la victoria decisiva.
3) Con la victoria de antes ya respiraba tranquilo, porque me garantizaba quedarme en los primeros puestos y eso me medio garantizaba ya la liga. No obstante me hacía mucha ilusión volver a medirme con Santi, y más con unos ejércitos de ambos jugadores que auguraban una partida muy entretenida, muy estratégica y muy pero que muy divertida. He de reconocer que de las partidas que más me han gustado en mi vida, vaya.
Y el motivo principal es el siguiente: porque podía pasar de todo. Pero cuando digo de todo, digo de todo. Infinidad de posibilidades y maniobras! En serio, tenéis que probarlo si queréis. Santi llevaba una lista muy dura, con Sombra y Señor de la Carroña, huargos + Ciudad de Los Trasgos con el cansion del Escriba y compañía que todo el mundo ya sabemos, jaja. Tras unos turnos de aproximación en donde un trasgo salido de mi borde fue capaz de herir a mi águila; pude lanzar mis cerbatanas y arcos consiguiendo eliminar a algunos trasgos (no tantos como estadísticamente debieran de haber sido, pero yo es que no doy para más), para luego enzarzar el combate, el primero del cual tuve suerte de poder anular la sombra con Floi, que a la postre ya no podría hacer más al quedarse este sin voluntad por el fucking Señor de la Carroña.
Como es costumbre, sólo pude mover una vez en todo el maldito torneo; ya que siempre perdí todas las iniciativas y/o movimientos heroicos. Y eso me llevaba a hacer combates heroicos de Bandobras con el Águila para hacer un arrojar, tirar al suelo a la gente y volverme a mover con ambos para tratar de equilibrar las cosas. Mi turno \"estrella\" sin sombra, no fue tan destructivo como debió, porque aun con la gente rival en el suelo era incapaz de ganar a veces, y tan sólo obtuve la ventaja mínima como para poder ser superior numéricamente. Esto al final sería lo que me impediría ganar, más que nada porque se agotó el tiempo cuando Santi chequeaba por desmoralizado y yo tenía unas doce bajas nada más. El Rey Trasgo ya era una utopia lograr matarlo con la sombra de servicio, y en los dos siguientes turnos equilibró la balanza un poco, pero mis tropas ya tenían a mano al Nazgul y a la Sombra. Pero para variar, como no pude mover en toda la partida, siempre se me escapaban.
Como era cuestión de tiempo y el tiempo fue lo que se acabó, sabiendo que el empate me valía más que a él y que a todos; no forcé la maquinaria y traté de contener al Gran Trasgo, al que incluso golpeé siete veces con Gimli, Ghan y Flói, pero con la grasa logró quedarse con sólo dos heridas en su reserva. El tiempo se agotó y resultó en un empate, debido a las condiciones del escenario tan bestias (no existía la victoria marginal, que quizás pudiera haber conseguido al no estar yo desmoralizado y mi rival sí).
En definitiva, partida muy bonita; con muchas risas inclusive (perdiendo yo combates de dos a uno a mi favor con treses en los dados!! XD) y mucha emoción. Por supuesto felicito/é a mi rival por el planteamiento que hizo de la misma, y como consiguió aguantar y explotar sus ventajas para bloquear en la medida de lo posible las habilidades de mi lista que le suponían una gran amenaza. Por muchas más partidas así de divertidas y deportivas!